martes, 15 de diciembre de 2009

los deportivos no le molestan.

Mi hermano es hombre. Tiene seis años, sí, pero es hombre. Y como tal, es una contradicción sobre dos piernas. Por un lado, le gusta decirle "pibitas" a las mujeres y estar de novio con un par de mellizas. Por el otro, le tiene miedo a los corpiños. No es joda, los esconde. Y no sólo físicamente, sino que no los nombra.

El otro día la fue a espetar a mi hermana:

-Pato, podrías sacar emmm.... tu.... emmm... eso que te ponés abajo de la remera... lo podés sacar del baño?!? EL BAÑO ES DE TODOS!

....

Mis preguntas son: hasta cuándo le va a durar?! cuánto tiempo más le temerá a los corpiños? lo que tarde en aprender a desabrocharlos con una sola mano? tengo que salvarlo? .... realmente está en peligro?

lunes, 14 de diciembre de 2009

no me importa si sos roberto carlos

Quiero compartir esto con el mundo, porque me interesaría que alguien me dijera que no soy una desquiciada y que tengo razón. Aunque yo ya lo sé, pero no importa. La siguiente situación se dio hace un par de semanas y desde entonces, yo ya no quiero verlo. Entre otras cosas, porque me pareció una desubicación total, una falta de ética terrible y una inmoralidad sin precedentes. Lean ustedes mismos:

Viernes 4:30 a.m. Me bajo de un taxi en la puerta de la casa de este chico, quien había insistido por mensajito para que nos veamos. El taxi se va, yo toco el timbre y me contesta que ahí baja. Espero. Pasan 3 minutos. Espero. Me siento en el escalón de la puerta del edificio. Espero. Cinco minutos. Vive en un 4to piso, esto no puede ser. Espero. Me estoy cagando de frío. Espero. Diez minutos. Se abre la puerta.

y aquí viene el hecho imperdonable:

No era él. Eran tres (TRES) de sus amigos. No uno, ni dos. Tres. Tres tarados con las llaves de este chico. Me pongo de pie, supongo que blanca como una A4. Me saludan con la mano, yo me comporto acorde a mi edad y saludo a los primeros dos con un beso. Cuando me dispongo a saludar al tercero, éste me dice: "CAPAAAAA!!" mientras me da palmaditas en la espalda como si acabáramos de ganar un partido. Me quedé helada. Agarré las llaves y subí.

Me estás jodiendo!?!? Punto número 1: no da que me bajen a abrir tus amigos. Ok, ellos se iban, yo llegaba, pero bajá con ellos. El ascensor tiene capacidad para soportarlos a todos, yo no. Punto número 2: y si quereés dejar de lado el sentido común y hacer que tus amigos, a quienes no conozco, me abran la puerta, tratá de educarlos antes. Que no me digan "capaaaaa" porque me vengo a revolcar con vos. Suficiente con que esté viniendo a las 4.30 de la mañana. Ya todos entendimos.

A mi entender, tengo razón. Y al entender de cualquiera, supongo que también. Esas cosas no se hacen. Encima no sé si es coincidencia o no, pero desde que empecé a meterle excusas del estilo "estoy ocupada" el muy idiota se cambió el nick (sisis, hace esas cosas) y se puso "perdóname si alguna vez fui descortés". Descortés no, un pelotudo.

domingo, 13 de diciembre de 2009

juguemos al semáforo!

En la (larga) cola para salir del estacionamiento:

ÉL: uy, no! vamos a estar acá mil años!

ELLA: no importa, mientras tanto nos podemos besar...

ÉL: ¡¡¡perfecto!!!

y así lo hicieron :)

sábado, 12 de diciembre de 2009

la pepsi de cine moja más.

Es un hecho. Si después de que le tiraste medio litro de Pepsi encima de la remera blanca, aún se ríe y te da un beso, las probabilidades de que terminen revolcándose son bastante altas.

viernes, 11 de diciembre de 2009

todas las bicis y los barcos

Era el comienzo del año 2003, el lugar: Villa Gesell. Y yo me hice toda la película. Lo conocí, nos gustamos, me imaginé paseando de la mano por la playa hacia el atardecer. Me regaló un collarcito de feria, me robó un beso atrás de una planta. Era el futuro padre de mis hijos, no había dudas. Sin embargo, quedó demostrado que todo eso del romanticismo y la cursilería de los amores de verano es pura mierda de película de lindsay lohan. En la vida real, el Sol quema y la sal sabe feo. En su momento no lo supe ver, pero la vida me dio señales de que el goma y yo no íbamos a pasar de febrero:

Señal I: el muy iluminado me llevó a practicar sandboard. Qué clase de idea estúpida es esa!?!?! SANDBOARD! a quién se le ocurre?!?! claramente me caí de culo varias veces, me enojé y se me llenó el pelo de arena. Y él se rió. No te rías, cara de nada, o te parto la tablita en la cabeza.

Señal II: nos metimos en el mar. Hola, meterse en el mar cuando estás de levante es la PEOR idea del mundo. Había un viento que arrancaba sombrillas y las olas eran gigantes. Me encontré semi desnuda en varias ocasiones, comí arena y casi me ahogo. Él me dio la mano. Qué alivio!!! frente a un maremoto, sé que puedo contar con tu manito flácida de pseudo adolescente!! Ahora sí!!!

Señal III: la última vez que me quiso dar un beso, tenía mal aliento. Si no tenés la delicadeza, el compañerismo, la buena voluntad de lavarte los dientes antes de salir, no te molestes en dejar tu casa. Y menos en acercarte.

Señal IV: de regreso a la realidad, ya en Bs As, un día me llamó para ir al cine. En esa época llevarme materias a marzo no era lo mío, así que tenía mucho tiempo libre. Creo que vimos una de Harry Potter y no la entendió.

Después de un par de años me lo volví a encontrar no me acuerdo en donde. Tenía flequillo, un arito de argolla en una oreja y una campera de jean CON CORDERITO ADENTRO. Señal V.

sábado, 5 de diciembre de 2009

con bastante disimulo.

Consejo para todos los jóvenes porteños que se quieran hacer los originales con una señorita y se vayan a pasear por Costanera Sur en esta época del año:

LLEVEN OFF.

Si no, lo que en su momento fue una tarde encantadora, un recuerdo a atesorar, se transformará en un calvario, una tortura. Será el recordatorio gravado a fuego (y roncha) de que aunque uno no les esté prestando atención, embobado porque el otro le sonrió, los mosquitos igual pican.

RASC RASC!

viernes, 4 de diciembre de 2009

este es para Lola

Te bancaste toda la conversación por msn. Soportaste volver a tener 15 años y emocionarte cuando en la pantalla decía "xxxx está escribiendo un mensaje". Pensaste respuestas copadas, revisaste cada palabra a ver si estaba bien escrita, chequeaste cada punto y cada coma.

Te gusta, de hecho, te encanta. Todo va bien, hasta que, out of nowhere, te lo dice. No lo podés creer. ¿Por qué lo hizo? ¡¿ Por qué no se conformó con un simple "te mando un beso"?! ¿Por qué tuvo que desperdiciar tanto trabajo, tanto remarla?! ¡¿Por qué?!

-Te mando un beso EN LA COMISURA.

¡¡¡Hijo de puta!!! ¡¿¡¿cómo "en la comisura"?!?! desagradable de mierda!!! De todas las partes del cuerpo que podría haber elegido el muy idiota, tuvo que decir "comisura". Podría haber dicho "concha" y bardearla pero por lo menos te reías. Pero, no. Dijo COMISURA. Ya está... neeeext!